Tema 4 - ¿Son necesarios los certificados de idioma?

     Como cuarta y última entrada de la parte de la materia impartida por la docente Carla Bouzada, la reflexión de hoy está dedicada a la necesidad, o no, de los certificados de idiomas. Esta entrada estará directamente relacionada con el tema 4 «La enseñanza-aprendizaje y certificación de lenguas extranjeras por las instituciones internacionales». 

    Los certificados de idioma son un requisito básico para casi todos los currículos; y esto ocurre porque la mayoría de ofertas de trabajo, titulaciones, estudios de posgrado y diferentes becas así lo requieren. En el caso específico de los traductores, por ejemplo, la acreditación de idiomas es un requisito para poder optar a una plaza, ya que es evidente que los traductores deben tener conocimientos tanto de su idioma nativo como del idioma de destino. Ahora bien, ¿son los certificados de idiomas la mejor manera de demostrar el dominio del idioma?

    El nivel de dominio de una lengua se establece en relación con diferentes estándares. El internacional es el Marco Común Europeo de Referencia para las lenguas (MCER), basado en una escala que abarca desde el nivel A1 (el más básico) hasta el C2 (dominio de la lengua). Este criterio tiene el objetivo de «proporcionar un metalenguaje común para los profesionales de la enseñanza de lenguas que facilite la comunicación, la colaboración profesional, la movilidad y el reconocimiento de los cursos realizados y de los exámenes aprobados» (Marco Común Europeo de Referencia para las lenguas, 2021, p. 37). Asimismo, la elaboración de un marco común tiene como finalidad el plantear qué conocimientos y destrezas son necesarios para poder tener competencias en otra lengua y poder usarla en distintos contextos. 

    Como se ha mencionado, los certificados de idiomas son un requisito indispensable en algunos contextos. En el ámbito académico, por ejemplo, si un estudiante quiere pedir una beca de movilidad, puede que la universidad extranjera le exija un certificado de idiomas para matricularse en un grado, posgrado o programa de doctorado. También, sin ir más lejos, muchas universidades que no están en el extranjero incluyen en sus grados créditos de idiomas (mayoritariamente de inglés), de modo que, para obtener el título, los estudiantes han tenido que presentar cierto control de una lengua extranjera. En ofertas de empleo también son necesarias estas certificaciones, ya que de no tenerlo, en algunos casos, impide que la solicitud de trabajo siga adelante. 

    Pero ¿qué demuestra una certificación de idiomas? Los certificados siguen ciertos estándares para establecer el dominio del idioma en torno al cual se articulan los programas de estudio y los exámenes. Sin embargo, el hecho de que el dominio del idioma esté determinado por un examen o certificado puede generar ciertas dudas sobre cómo está planteada la enseñanza de lenguas. En primer lugar, este planteamiento puede dar cabida a que se conciba el aprendizaje de las lenguas como una mera llave que abre puertas. Y, en realidad, esto sí que es así, pero porque los idiomas son sistemas de comunicación, no porque sean un medio para obtener títulos que a su vez permitan obtener puestos de trabajo. Además, la ausencia de un certificado de idioma para demostrar el dominio del mismo no significa que el hablante no sea quien de poder comunicarse en un idioma extranjero. Muchas veces, los certificados sirven como filtro para conocer el nivel de un idioma que tienen las personas, pero no se tiene en cuenta que hay gente que domina varias lenguas sin tener una acreditación oficial. Puede ocurrir que por circunstancias de la vida una persona domine perfectamente un idioma pero no tenga el suficiente dinero para poder pagar las tasas de los exámenes o la matrícula de una academia para preparar específicamente la estructura-tipo de esas pruebas. Y en el lado opuesto a este argumento se encuentran las personas que dominan el nivel más básico de la lengua, sin embargo cuentan en sus currículos con un título de idiomas falsificado. Como dice el refrán, hecha la ley, hecha la trampa. 

   Una comparación para ejemplificar cómo funcionan estas certificaciones podría ser lo que ocurre con el examen de conducir. En la autoescuela te enseñan a conducir un coche específico, por una zona concreta de la ciudad, con una persona de copiloto siempre a tu lado. Posteriormente, cuando parece que lo tienes todo controlado, debes demostrar tus habilidades a un examinador que no te conoce de nada, que no ha visto tu progresión y que solo evaluará lo que hagas durante los 25 minutos que dura el examen. Resulta que ese día, por el lugar que has practicado cientos de veces, un niño pequeño se cuela de repente en un paso de cebra y tu profesor tiene que ayudarte a frenar. ¿Significa eso que no sabes conducir? Algo similar pasa con la enseñanza de idiomas: se toman como base patrones y se orienta a los estudiantes a cómo hacer un examen, y cuando crees que ya estás lo suficientemente preparado, te toca en el examen un tema de vocabulario sobre botánica con términos muy específicos que no has visto nunca y te aparecen, de cientos que hay, unos phrasal verbs que no has estudiado. ¿Significa eso también que no dominas la lengua extranjera? Seguramente seas capaz de comunicarte perfectamente en otro contexto distinto, con otras palabras y otros temas, pero ese examen lo has suspendido y no has conseguido tu certificación de idiomas. 

    Es un debate complicado, porque es obvio que se necesita una herramienta para evaluar las competencias lingüísticas de las personas, pero quizás haya que darle una vuelta a estos sistemas de certificación.    


Sesión del 13 de diciembre de 2022 (Tema 4)

Comentarios

  1. Hola Raquel!, me ha gustado mucho tu post y la comparativa con el examen del carné de conducir me ha encantado, muy visual. Me gustaría comentarte que tras leer tu entrada comparto tu opinión sobre los certificados de idiomas y que el hecho de no tener uno no supone el desconocimiento del idioma, al contrario, como tú bien dices, pueden darse muy diversas situaciones que hagan que una persona que se desenvuelve perfectamente en otro idioma no tenga ninguna certificación de nivel de lengua. Sin embargo por otro lado, en un mercado laboral cada vez más diverso, amplio y competitivo donde se requieren distintos idiomas, las certificaciones de lengua son una buena herramienta para ello, ya que unifican los conocimientos de idiomas de todas las personas.

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